
Me gustaría abrazarte sin fin
Le prendería un fuego a tu pecho
Te acurrucaría como lo hacen las madres
Siempre tan lejana
Y yo tan clavada a éste piso
La equidad te ha sido mezquina
Y yo también
Tengo tanto que pedir perdón
Por tener hambre de simpleza

ARROYO QUE SE CREA EN LA RECOLECCIÓN, con una cuota mínima de aceptables hilos conectores.
No es el eclecticismo del burgués antojadizo, tampoco la vanidad de la niña bonita, ni el juguete del infante... Aguas que luego verás en cauces y bifurcaciones Casualidades a las que da cita el gran estratega, y… ¿quién dijo ensayo y error?!, ¿quién habló de los partos a que dan pie?, yo no pude olvidar esas palabras...Por ahora dejo fluir las aguas, sólo fluir...